Mochileando por Suiza 2017; Bilten, Glaciar Express, Zermatt e Interlaken
Primero voy a hablar de algo que, si es que anda echando un looking pa visitar las Europas, de seguro ya ha visto por ahí. El Eurail.
EURAIL
Yo ya dije que andar en tren en Europa no es de lo mejor, exclusivamente porque resulta muy caro. Pese a eso la red de trenes europeos es una maravilla que sólo el primer mundo puede lograr. Aquí es donde el viajero desenfrenado optaría por alguno de los pases turísticos para andar en tren de forma "ilimitada" por todo el territorio europeo, el pase más conocido es el Eurail. Lo primero que les voy a decir, y que les quede claro cabros de moledera, es que el Eurail NO VALE LA PENA. Oiga tío Mario, pero yo estuve mirando y hay pases que permiten un mes de viajes gratis. ¡Cabros lesos háganme caso! Los pases Eurail o Interail están hechos para cazar turistas incautos que no cachan que sale mucho más barato comprar los boletos por separado y no pagar el pase completo que cuesta un ojo de la cara. Si no me creen revisen la página de Eurail, yo al menos le dediqué una semana entera de investigación para concluir estas letras. Si mañana amanezco asesinado por agentes de Eurail, sepan que valió la pena el sacrificio.
Y como en Suiza todo lo referente a precios es absurdo, es que vale la pena comprar Eurail (la excepción que confirma la regla). Entonces he aquí la razón de por qué nos fuimos a meter a ese país; recorrer los Alpes en tren, sin siquiera bajarse pa estirar las patas. Entonces estaríamos cinco días arriba de trenes panorámicos surcando los Alpes y llegando hasta los rincones más remotos de las montañas, montados en los rieles de trenes que sólo un país ridículamente neoliberal podría costear. La gracia, por cinco días, costó 200 euros por cabeza, pero antes de que les dé un patatús, déjenme contarles que un trayecto de 50 minutos por un tren regional suizo cuesta la módica suma de 40 euros... es pa colgarse, pero una cuerda en Suiza cuesta como 500 euros, así que mejor seguir vivo.
Sí, soy una mierdecilla inconsecuente, porque si me voy a dedicar a pelar a Suiza, entonces pa que chucha me fui a meter allí. Luego de contarles lo malo de este país, en mi reconocido tono desenfadado y pedante, procedo a experimentar quinientos orgasmos y contarles por qué Suiza, con toda su bosta neoliberal, es un destino maravilloso e irrepetible (es tan caro que el día del chino tuerto vuelvo a repetir).
Trayecto Viena, Austria - Bilten, Suiza
Suiza, es su estilo hermético característico, no permite comprar un pase Eurail sólo para dicho país, entonces hay que comprar un pack de dos países, nosotros aplicamos Austria-Suiza, así que hicimos el trayecto desde Viena en tren. Reservar asiento cuesta un adicional, ya que el pase Eurail sólo garantiza que te subas al tren, pero no que tengas asiento en él. Para ahorrar y poder seguir comiendo hamburguesas de 13 euros, nosotros no reservamos. Nos tuvimos que cambiar como 10 veces de asiento durante el viaje de 4 horas, déjandoles en claro a todos los pasajeros que somos terrible de ratas.
Todos los trayectos dentro de Suiza incluyen rutas nevadas y montañosas, las cuales son un placer de contemplar, considerando que se viaja en vagones temperados y ultra cómodos. Qué maravilla, pensaba de vez en cuando, hasta que me acordaba de cuanto pagué y me entraban ganas de llorar. Pa no seguir dando la lata, pese a que soy atleta olímpico en eso, prometo no quejarme más respecto a los preciosos suizos, al menos desde ahora hasta las conclusiones.
Bilten, Suiza
El tren suizo llega a todos lados, en serio, a todos. Pero hay que saber que se deben hacer combinaciones múltiples para llegar a destino. Imagino que han escuchado sobre la precisión suiza, créanme que los trenes son vivo ejemplo de eso.
Bilten es un pueblo súper chico, yo diría que son como 20 casas, pero pese a eso parece ser una mini metrópolis. Está a las faldas de unos cerros y de fondo tiene los alpes nevados. Llegamos a pasar la noche porque al otro día partiríamos hacia Zermatt mediante el famoso Glaciar Express, un tren panorámico que atraviesa lo más alto de los alpes. ¡Ejalé!
Glaciar Express
La ruta ferroviaria que une St. Moriz con Zermatt es patrimonio de la humanidad, cáchense el nivel. Entonces existe un famoso tren llamado Glaciar Express, que ofrece vagones panorámicos que le traen ventanas en el techo y restorán elegante. Nosotros tomamos el tren en Chur e iniciamos viaje durante 8 horas. Si bien es harto rato y se viaja lento (se rumorea que es el tren más lento del mundo... en serio), el paisaje glaciar, lleno de puentes , túneles y montañas nevadas no cansan en ningún momento. Ofrecen múltiples servicios de restorán pituqueli, pero nosotros nos avispamos y compramos provisiones en Viena... somos tan pillos, Dios nos bendiga.
Durante la ruta se atraviesan montones de pistas de esquí, que son tan ingeniosas que incluso en momentos pasan por debajo de las vías del tren. Hubo un trayecto de u ns dos horas en que en todos los lugares, hablo en serio, había gente esquiando. ¿Se acuerdan de mi miedo al mar? También es transferible a la nieve.
Zermatt, Suiza
Se trata de un pequeño pueblo enclavado en las montañas. Es el epicentro epicéntrico del esqui en los Alpes suizos. El día del cornetín sorpresa me subo a un esquí, y el día de la marmota gastaría la mitad del presupuesto del viaje en arrendar equipos. Teniendo eso claro es poco lo que ofrece este pequeño pueblito. Llama la atención lo alejado que está y la enorme cantidad de tiendas y artículos de lujo que ofrece. En ese momento comencé a tasar en todo su esplendor el nivel de consumismo y estilo de vida que llevan los suizos. Imagínense que el Alto las Condes fuese un país en medio de las montañas, ese país sería Suiza.
Interlaken, Suiza
Ni nos hemos acercado a las grandes ciudades suizas, todo lo relatado hasta el momento es puro "pueblito" de montaña, pese a que de pueblo tengan el puro nombre, porque los malles, bancos, tiendas de lujo y todas esas cosas matapasiones, abundan como hidratos de carbono en la comida italiana (es que estamos en Italia y llevamos diez días a punta de pasta).
Hicimos múltiples combinaciones en tren y llegamos a este pueblo. Si bien es cierto todo eso del estilo metrópolis, debo decir que Interlaken cuenta con todo el encanto de montaña del cual carece Zermatt. Se trata de un pueblo que está instalado en medio de dos lagos (Interlaken = entre lagos, pillos los suizos). Rodeado de montañas nevadas, atravesada por un precioso río de agua cristalina, pese a cruzar todo el pueblo y conectar ambos lagos (sácate esa), además tiene unos puentes encantadores y múltiples rutas para paseos y caminatas. Un pueblo maravilloso, con una belleza de montaña como pocas veces he visto.
Nos quedamos en un Airbnb al lado de la estación de tren, pa qué contarles que el precio duplicó el presupuesto, pero así es la cosa nomás. A todo esto, si son pillos y compran cosas en el súper y se abstienen de comer afuera de más que sobreviven en Suiza. Pero Dios los pille confesados si es que se les ocurre ir a un restorán. La buena noticia es que la chela es bien barata, incluso más que en otros países. Entre ser obeso y alcohólico sale más barato lo segundo.
Hay múltiples excursiones hacia las montañas y hacia campos de esquí desde Interlaken, pero creo que la belleza y tranquilidad del pueblo hacen que valga la pena quedarse ahí un par de días. Manso destino.
Conclusiones
Suiza es un destino complejo, pero en nuestro caso aplicamos Eurail y nos concentramos y conformamos haciendo rutas en tren. El Glaciar Express es una experiencia irrepetible que vale la pena. Lamentablemente el país es tan caro que sería mala onda recomendarles que lo visiten. Si es que se mentalizan y planifican métodos para ahorrar, valdrá la pena el viaje, pero tengan en mente que se van a salir del presupuesto y el nivel de las comodidades (alojamiento, comida, etc) van a bajar considerablemente. Ojo, que aún falta la segunda parte del viaje, que le trae aún más trenes y más lloriqueo por lo caro del país.
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