Mochileando por Italia 2017: Roma
Cuando tenía 10 años y me pasaron la historia del Imperio Romano, lo primero que hice fue mirar el mapa y ver donde estaba Roma. En ese momento no podía creer que todo ese enorme imperio se resumía, en la actualidad, a sólo una ciudad. Con el paso del tiempo uno entiende como es que funciona eso de los imperios y las fronteras, descubriendo que el mapa es un símbolo que poco tiene que ver con el territorio. Pese a eso, visitar Roma sigue siendo una invitación para reflexionar en torno a la historia, al tiempo y a una memoria que abarca más de 2.000 años.
"Las únicas personas respetables de Roma son los turistas", se dice en una escena de la icónica película "La Gran Belleza". Lo más probable es que Paolo Sorrentino, director de dicha película, esté seguro de que esa declaración es un autogol exagerado, pero algunas veces es bueno chutear la pelota bien lejos para invitar a la reflexión. Tío Mario, ¿va a mear el asado otra vez?, tranquilos, que mi editora en jefe (Vivi) me tiene en salmuera y recorta todo amague de pedantería. Pero tal cual como a los 10 años no podía creer que el mapa de Roma fuese tan minúsculo, ahora cuesta entender cómo el legado de una cultura tan rica como la romana da paso a una sociedad "entregada a la mundanidad", volviendo a citar el filme de Sorrentino. ¿Son los romanos contemporáneos así? No, queridos míos, es la cultura occidental (sudacas incluídos).
Ahora que entramos en calor luego del respectivo repaso histórico latero, paso a contar sobre Roma.
Roma, Italia
De entrada hay que decir que Roma es un best seller desde que los turistas son turistas, ejemplo de ello es que en las hiper infladas nuevas maravillas del mundo, el Coliseo romano es una de ellas gracias a votación popular. Por otro lado cuentan con un enorme número de lugares icónicos por su estética y, más importante aún, por su relevancia histórica.
Se suele llegar a Roma en avión, pero nosotros lo hicimos utilizando nuestro nunca bien ponderado Flixbus, tomado desde Siena por el precio de 13 euros, lo que cuesta un big mac suizo (me acuerdo y lloro). Roma cuenta con un metro simbólico, que tiene sólo dos líneas. Un fraile franciscano nos contó (en serio) que a los romanos les ha costado un mundo hacer túneles para el metro, porque cada vez que excavan van encontrando restos arqueológicos. Dicho esto el fraile procedió a exorcisarme, con resultados exitosos, hermanos míos.
Sí, es verdad que el tráfico en Roma no es lo más elegante del mundo, considerando además que la falta de metro obliga a usar la superficie, pero debo adelantarles que luego de recorrer las calles en el sur de Italia (Nápoles, no te hagas la lesa que a ti te hablo) cualquier otra ciudad parece una taza de leche. La conclusión es que es un poco difícil moverse dentro de Roma, entonces vale la pena salir con tiempo. En todo caso todos los lugares de interés se recorren caminando.
Hay varios barrios y sectores centrales donde quedarse, yo les hablaré de uno.
Trastéveres
El Trastéveres es un barrio que queda en una ubicación privilegiada entre El Vaticano y el centro de Roma, pero que hasta hace unos años era considerado un barrio alejado del turismo y las comodidades, siendo más bien un lugar de vida romana sencilla. En la actualidad se alza como zona pintoresca por excelencia, con restoranes y bares, pero sin perder su encanto. Nosotros nos quedamos en el epicentro mismo, en medio del rugido de las motos Vespa y el olor a salsa ragú. Se rumorea que en temporada alta es medio dificil pillar alojamiento. Ojo con los adoquines, por que el empedrado es tan antiguo que un paso mal dado los puede mandar a suelo.
La comida
Los italianos se sienten insultados cuando alguien dice que la comida de su país es pura pizza y pasta. No quiero poner en duda la existencia de variedad culinaria en la cocina italiana, pero al menos la oferta gastronómica turística y local se enfoca casi exclusivamente a las pastas y pizzas. Esto está muy bien, porque a mi me encantan y en verdad están muy buenas, pero es un poco fome cuando uno quiere samparse un pescaito o sus marisquitos, porque son difíciles de encontrar y cuando se les pilla son casi un lujo (suiza style).
Se dice que el mejor helado del mundo se puede encontrar en Roma, y créanme que heladerías no faltan. Hay muchos lugares donde tomar vino y los hay de todas las regiones (recomiendo el Chanti de la Toscana). Los precios y calidades están bien, pero luego de pegarme varias descorchadas, noté que los tintos italianos suelen tener un tono medio chispeante, cual chichita balla y curaora... no lo digo como algo positivo. ¿Les gusta la pilsen? Yo creo que en ese caso mejor tomar vino, porque la oferta chelera no es la mejor y las variedades suelen ser cervezas livianas de graduación baja, literalmente pilsen.
Ya cabros, pongámonos bloqueador solar, zapatillas cómodas, carguemos la batería de la cámara y el mapa en el celular, porque vamos a realizar el tradicional y noble acto de turistear por Roma.
Uncle Mario's City Tour on Tour
Recomiendo ver dos películas antes de ir a turistear en Roma. La primera es "Vacaciones en Roma", un clásico de William Wyler del año 1953, en donde Audrey Hepburn encarna a una princesa que se hace pasar por turista y se dedica a pasear por Roma. Fue tan importante esta película, que con ella hubo un antes y un después en el turismo de la ciudad. La otra película, ya más oscura y pesimista, es "La Dolce Vita", de Federico Fellini. Así como la "La Gran Belleza", muestra una visión pesimista del romano promedio, pero es más famosa por la escena en que Anita Erkberg se baña en la Fontana di Trevi, en una secuencia ultra sexy para la época.
Mucho cuchareo, vamos a la papita...
Rio Tiber y el Puente Sisto: Como ciudad europea que se respete, Roma está atravesada por un río, ese es el Tiber. Hay que decir la firme, y es que la ribera no está del todo restaurada y en algunas partes se ve medio desordenada, pero aún así mantiene un aspecto encantador, especialmente en la zona del Puente Sisto, el más antiguo de la ciudad y el que une el barrio Trastéveres con el centro de la ciudad.
Campo de Fiori: Es una plaza piola que tiene la estutua de no sé quién, pero la gracia está en la feria que día a día se instala, la cual cuenta con puestos de verduras, flores, quesos, artículos varios y mucha buena onda. Siempre es un placer ir a una feria.
Piazza Navona: Una plaza al estilo italiano, con dos preciosas fontanas, a saber: Fontana del Moro y Fontana dei Fiumi. Al frente un par de palacios y varios cafés enfermos de caros, lo bueno es que sacarse fotos es gratis
Panteon de Roma: un panteón es un templo en donde se veneran a todos los diosos. Los antiguos romanos tenían más dioses que carbohidratos en su comida. Por ahí por el siglo 4 el emperador Constantino hizo que el imperio se volviese cristiano, entonces a las pailas el politeísmo. Lo que se ve ahora en esta construcción es un ejemplo muy bien mantenido de arquitectura romana, el cual en la actualidad es una iglesia católica. La entrada es gratis, entonces vale la pena, porque no hay nada mejor que las cosas gratis.
Piazza de Spagna: voy a decir la firme, quería puro ir a esta plaza porque en "Vacaciones en Roma" la Audrey Hepburn aparece toda linda tomándose un helado en las escaleras de dicho lugar. Sin la Hepburn la plaza no es la gran cosa. Se trata de una enorme escalera que da hacia un paseo peatonal. También aparece al final de "A Roma con amor" de Woody Allen.
Fontana di Trevi: y bueno, tampoco estaba Anita Ekberg bañándose cuando fuimos. Lo que sí, estaba lleno hasta las cachas de turistas. La fontana es la más grande de Roma, y constituye una especie de museo de esculturas y agua al estilo renacentista. Un papa, importa un comino cual, la mandó a construir en el siglo XVIII, ¿para qué? Para hacerse el bakán. La visita vale la pena, pero hay que saber que se debe luchar para poder sacarse la selfie de rigor, ya que en el día suele estar repleta de gente. Dicen que en la noche es buen panorama porque hay menos gente y está iluminada.
Monte Palatino: Según la mitología, fue aquí donde Rómulo y Remo fueron criados por la loba y fue en donde se fundó Roma. El asunto es que en el imperio Romano era donde vivían los más pudientes y acomodados. Se dice que Nerón tocó la lira en este monte mientras Roma se quemaba, loquillo. Es la colina más alta de la ciudad, por lo cual tiene excelentes vistas. Está al lado del Coliseo y del Foro Romano, por lo tanto es un punto ideal para tener vistas de estos lugares. Se compra una entrada combinada que incluye el Palatino, el Foro Romano y el Coliseo. Todo cuesta 15 euros y vale la pena.
Foro Romano: Para que se entienda; se trata de la ciudad antigua de Roma, con todos sus edificios y espacios de vida ciudadana, claro, son los restos que aún existen. Es divertido ver la ciudad e imaginar cómo pudo haber sido vivir en esa época. Está incluido en el boleto combinado.
Coliseo Romano:
En general a poca gente le gusta el rodeo o las corridas de toros, porque más allá del valor folclórico, es un show que implica la muerte y tortura de un animal para espectáculo del público. Por lo tanto costaría pensar que algún espacio dedicado para esos fines se transforme en un destino de interés turístico, pensando netamente en su uso e historia. El Coliseo romano, cual plaza de toros o media luna de rodeo, era un espacio netamente usado para transformar la muerte en un show.
La historia de dicho lugar se remonta al siglo I d.c. siendo construido para mejorar la popularidad del emperador, mediante la entrega, literalmente, de pan y circo. Se dice que en su inauguración hubo juegos durante 100 días, en los cuales muerieron 20.000 personas. Hasta el año 500 d.c. fue usado con esos fines, luego cayó en decadencia y no se le dió ningún uso de importancia para la historia. Entonces se puede decir que el valor histórico del Coliseo Romano está en representar lo más bajo y miserable de una cultura de hace 1.500 años; el pan, el circo y el insignificante valor que se le daba a la vida. Por otro lado, es interesante repasar la historia del Imperio Romano y ver como los emperadores, en un afán por persistir en el tiempo, se empeñaban en realizar construcciones que los mantuviesen en la memoria de la humanidad. Es triste pensar que ese afán tan egoísta se ha cumplido hasta la fecha, ya que el Coliseo se sigue alzando como recuerdo de la dinastía Flavia y de los peores emperadores romanos.
El Coliseo sigue siendo impresionante, pero me sigo preguntando ¿estamos conscientes de la historia y de lo que visitamos? Esto genera que también me pregunte qué es lo que hace que un lugar sea atractivo para ser visitado, ¿el valor histórico y lo que significa o será que simplememte nos interesa que tan linda es la postal y que tan bien saldremos en la selfie?
Conclusiones
Así como hay distintos viajeros, hay distintas formas de visitar Roma. Una ciudad que es un museo al aire libre nos invita a repasar la historia romana que, junto a la griega, es la base de lo que somos en occidente. Si se quiere ir a ver lugares bonitos, comer buenas pastas, recorrer en barrios pintorescos y pasear al estilo "Vacaciones en Roma", también es un excelente destino.
Roma puede fácilmente transformarse en la ciudad favorita de los viajeros, al menos para nosotros está en los top ten.
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