Mochileando por Italia 2017: Ciudad del Vaticano
La Ciudad del Vaticano es un destino famoso por varias razones, para empezar es el epicentro del catolicismo, pero la verdad es que muchos viajeros visitan este lugar motivados por los museos vaticanos, la Basílica de San Pedro y, como el best seller, la Capilla Sixtina.
El Papa
Francisco I, a parte de tomar mate y ver los partidos del San Lorenzo, suele oficiar un culto masivo los días miércoles en la mañana en medio de la Plaza de San Pedro. Esto constituye un buen panorama, pensando que Pancho también dá su bendición a los asistentes y a los artículos sagrados que la gente lleva. Así por ser, en las calles del Vaticano venden 12 rosarios por 10 euros, entonces si van un miércoles y logran bendecirlos por el Santo Padre, tendrán flor de souvenir para las abuelitas y las tías religiosas. Disculpen mi nivel de blasfemia, pero me parece tremenda oportunidad.
El Papa también oficia misas especiales en la Basilica de San Pedro. Para ver el calendario hay que meterse a la página del Vaticano.
Museos Vaticanos
Son una serie de museos pertenecientes al Vaticano. A diferencia de lo que se podría pensar, no se trata sólo de museos de corte religioso, si no que son colecciones de distintos artistas y distintos estilos. Incluso hay un museo egipcio y un museo de arte contemporáneo con obras de Dalí.
Dentro de este recorrido se aprecian las obras de Rafael y Migelanchelo, especialmente las de este último.
La entrada cuesta 12 euros y permite recorrer todos los museos. Está bien la visita, porque los museos están configurados de tal forma de que en un recorrido ordenado uno visita todas las galerías para finalizar con la Capilla Sixtina, que es la guinda de la torta.
Capilla Sixtina
Es la obra máxima del Renacimiento, gracias a las pinturas que están en sus paredes y su cúpula. Ya todos tenemos cierta idea y sabemos la importancia artística de este lugar, por eso me voy a detener en otro hecho, ¿por qué existe una Capilla Sixtina?
El Papa Sixto IV fue famoso por ser uno de los papas más corruptos y nepotistas de la historia del catolicismo. Si bien era un tipo rancio, también era amante del arte y sumamente culto. Mientras patrocinaba guerras ambiciosas, utilizó las riquezas de la iglesia para construir catedrales ostentosas y, en la obra máxima de su papado, la restauración de una capilla que llevaría su nombre y lo alzaría dentro de la memoria de la humanidad para toda la eternidad: la Capilla Sixtina.
La Capilla Sixtina es una experiencia que toda persona con cierta inclinación artística querría vivir al menos una vez. Eso sí, como está al final de los Museos Vaticanos, uno llega bastante cansado y saturado de información.
Basílica de San Pedro
Su construcción data del siglo XVI y constituye una obra Renacentista. Se supone que es la iglesia epicentro del catolicismo a nivel mundial y, además, es el templo cristiano más grande del mundo. Se puede visitar gratuitamente, pero en general la fila de entrada toma de 2 a 4 horas, usted vea si vale o no la pena.
Conclusiones
Si Jesucristo volviese a nuestros tiempos y pudiese contemplar la hermosa Capilla Sixtina, los finos y preciosos palacios Vaticanos y la gigantesta Basílica de San Pedro construida en su honor, yo creo que diría algo más o menos así:
- ¡¿Qué mierda hicieron con la iglesia que fundé, manga de zánganos?! Soy un carpintero chascón que usa chalas, ¿en qué momento se les ocurrió que me podría gustar una basílica gigante? ¡Fuera del templo sarta de mercaderes!
Comentarios
Publicar un comentario