Mochileando por Francia 2017: Lyon



A todos nos criaron diciéndonos que Francia era la capital culinaria del mundo. Al llegar a este país sufrí decepción, y no porque la comida fuese mala, si no porque era inalcanzablemente cara. Si hilamos más fino  nos enteraremos de que la capital culinaria de Francia es Lyon, o sea, viene siendo la capital de la capital culinaria. Mi pequeño y dañado corazoncito piensa, "pa que hacerme ilusiones con la cocina lionesa, si debe ser igual de inalcanzable, sniff". Amigos míos,  debo decirles que no, que en verdad Lyon puede transformarse en una gran experiencia culinaria, sin morir en el intento.

Lyon. Francia

Llegó el momento de tocar un tema sensible y polémico, que había estado intentando evitar hasta ahora; Francia y el mal olor en lugares públicos. Pasa que desde que llegamos a París, durante todo nuestro recorrido por Francia cada vez que subimos al transporte público o fuimos a un lugar concurrido, sea en una gran ciudad o un pequeño pueblo, nos topamos con un profundo olor a falta de aseo personal, digamos que su buen olor a sobaco. Era raro, porque se trataba de un buqué profundo y maloliente, que superaba cualquier teoría que pueda explicarlo, pese a que estábamos en invierno, que es cuando menos se suele reventar la empaná. Sé que hay un estereotipo de los franceses y la falta de aseo, pero yo por mi parte no quiero sacar ninguna conclusión, sólo contarles esta espina que me hiere el corazón y la nariz. Qué asco contarles eso justo cuando hablaré de la cocina lionesa, pero resulta que tomamos un bus nocturno desde Nantes hasta Lyon, que resultó ser insufriblemente hediondo. En un momento pensamos en abandonar la misión, "Señor chofer, siga sin nosotros". Pero lo logramos.

Lyon tiene las mansas historias y cualesquier importancia para Francia. Cuenta con varios atractivos arquitectónicos, incluyendo una mini Torre Eiffel y una mina Notre Dame. Además está pulentamente atravesada por dos ríos que hacen que la ciudad se vea gloriosa. Por otro lado, los atractivos, pese a ser varios, están ubicados de tal forma que es fácil recorrerlos caminando. Y ya les adelanté lo de la cocina lionesa, así que si me apuran, les puedo contar que luego de París, la recomendación que su querido tío Mario hace para visitar Francia es, sin lugar a dudas, Lyon.

Pero voy a dar la lata un rato.

Basílica Notre - Dame de Fourvière: Estaba la peste bubónica haciendo de las suyas en eso de la edad media, diezmando ciudades y arrasando pueblos. En Lyon eran (y aún son) muy devotos a la Virgen María, así que todos se arrodillaron y, a punta de oraciones, lograron que la madre de Yisus intercediera para evitar que la peste llegase a la ciudad. Pasaron los siglos y llegó la guerra franco-prusiana, entonces los lioneses, que tenían a María de casera, volvieron a rezar para evitar que los enemigos invadieran Lyon. ¿Y qué creen? Se salvaron sebaditos y los prusianos no lograron llegar a la ciudad. Los lioneses se avisparon y construyeron la basílica para agradecer y, de paso, seguir pidiéndole cosas a la virgen. Yo le pedí bajar de peso... pero pa eso tendría que construirle otra basílica... o dejar de comer. Creo que me pongo a construir mejor. El asunto es que Lyon es muy católica y está llena de iglesias y honores hacia María, obvio, si los salvó dos veces.

Sobre la mini Torre Eiffel: contarles que los franceses querían irse a la segura con la torre parisina, así que para calibrar instalaron una réplica de lo que sería la punta de la famosa construcción, pero lo hicieron en Lyon. Ahora es un monumento que se ve tierno, al lado de su hermana mayor en la capital.

Ahora vamos a lo que vinimos; los plataches en Lyon.

Bouchon Lionés: en la edad media, mientras se combatía la peste rezando, en algunos lugares se servía vino y comida, y para promocionarlo se ponían ramas de trigo en forma de boca. Bouche es boca en francés, entonces de ahí el nombre Bouchon para estos restoranes típicos. Esto se perdió por cientos de años, hasta que el boom del turismo en Francia llevó a que familias con cierta tradición culinaria retomaran esta práctica. A tal punto de que existe un comité especializado que puede, o no, otorgar la categoría de Bouchon Lionés a un restorán. Actualmente existen sólo 22 restoranes con este rango, y puedo decir con orgullo que comí en uno de ellos, hasta que la pelusa de mi ombligo flameó al viento.

Existen cientos de restoranes pseudo Bouchones, pero hay que fijarse en que tengan el certificado, porque nosotros comprobamos que la calidad baja considerablemente si es que no lo tiene.

¿Y qué tanto color con los Bouchones? Resulta que pese a lo abundante y gourmet de los platos, los precios rondan siempre los 15 euros, sin nunca bajar la calidad. Por otro lado, contar que la comida se centra en el cerdo y todos sus derivados. Fue a todo ritmo tomarse su shop mientras picoteábamos chicharrones. La comida; una maravilla que cualquier Gordus Honoris Causa debe probar (el buen precio es el mejor ingrediente).

Nos quedamos en el airbnb con la mejor ubicación de todo Lyon, en el epicentro mismo de los bouchones y con vista a mini Eiffel y mini Notre Dame. Todo muy cerca, todo muy rico y todo muy amigable.

Conclusiones

Francia es un país que por una razón u otra puede ser poco amigable; Lyon parece ser una excepción. Es una ciudad preciosa, fácil de visitar, barata y cómoda. Insisto en que un viaje por Francia debería incluir a Lyon como uno de sus destinos.

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