Mochilenado por Perú, segunda parte




Puno/ Perú - Cusco/ Perú


En verdad ya ni me acuerdo que pasó en ese viaje, porque mi hermana pequeña me lo definió bastante bien una vez; cuando te trasladas de una ciudad a otra en medio de un viaje no te acuerdas como mierda fue ese trayecto, viene a ser como si te sumieras en un sueño, una especia de animación suspendida. Bueno, la cosa es que nos trasladamos desde las orillas del Titicaca hasta las "orillas" del Valle Sagrado de los Incas.

También hace cuatro años recorrí las adoquinadas e históricas calles de Cusco, y recuerdo haber salido de ese lugar con la sensación e intención de nunca más volver, y no porque mi estadía fuese mala, sino porque el nutrido Perú se nos presenta en tantas formas que de volver lo debía hacer en busca de nuevas tierras. Pero las circunstancias hicieron que mis caminos se dirigieran a esta capital incaica.

Cusco es reconocida históricamente como la capital del imperio Incaico, el cual se encontraba en su máximo apogeo al momento de la llegada de nuestros nunca bien ponderados amigos españoles; dirigidos por la espada siempre ensangrentada y los ojos desorbitados de un otrora importante Francisco Pizarro. Los deslumbrados españoles, en su búsqueda de riquezas y siempre tras la fachada evangelizadora (historia que se repite), emprenden una labor de supremacía, en donde destruyeron buena parte de los templos incaicos que invadían la antigua ciudad, y en su lugar edificaron sus ostentosas iglesias barrocas, haciendo uso de los bien labrados muros incaicos como base para su construcción. El inexperto ojo del viajero (yo no soy un experto, porsica) se deslumbrará con las múltiples catedrales españolas, que arquitectónicamente no han presentado ningún aporte a esta malograda humanidad. Por otro lado, serán esas perfectas paredes construidas por los desafortunados arquitectos incas, que pese a cultivar por siglos su arte en construcción, terminaron sirviendo como mano de obra no calificada dentro de las infernales minas que reinaron en el nuevo continente. No me detendré en ninguna de las ostentosas catedrales, de un ostentoso catolicismo que recién comienza a abrazarse en el infierno, porque si quieren ver catedrales barrocas, mejor tomen vuelo y crucen el charco, porque si nos vamos a deslumbrar, que sea con el arte perdido de los pueblos prehispánicos.

Cusco es un museo hecho ciudad, que bien lo he definido en alguna oportunidad como una bolsa con gatos (o un mono con lepra), porque no se sabe bien como tomarlo. En mis dos estadías no he sabido como carajo hacerlo, pero debo decir que en ambas he aprendido cosas nuevas. Desde esta capital se puede iniciar ruta hacía varios puntos de importante atractivo; las ruinas cercanas a la ciudad (Qénqo, Saqsaywaman), el Valle Sagrado (con más ruinas) y la famosa y exageradamente ponderada ruta hacia Machu Picchu. Si me preguntan (y se que se mueren por hacerlo) recomiendo unos 3 días en esta ciudad, en donde además de recorrer museos y calles únicas en el mundo, podrán parrandear a precio de huevo; menenado el culeque con los últimos ritmos europeos o quebrando las caderas al son de la salsa en vivo.

Recomendaciones sobre la ciudad; los hostales en las calles cercanas a la plaza suelen cobrar menos de 25 soles, precio bastante razonable, y los mejores lugares para comer siguen siendo los restoranes que ofrecen menú fijo, pero no el ultra famoso "menú turístico", sino el consistente en sopa de quinua y fondo a elección. No sale a más de 5 soles ( $900). Ojo, la chela sale un ojo de la cara, así que yo al menos opté por comprarme una botella de ron , que aún (luego de una semana) conservo como tesoro.

Las agencias turísticas abundan como pedófilos en el Vaticano, pero ojo- esternón y wachalito, porque si el mismo recorrido lo hacen independientemente, tomando los siempre lujosos combis locales, se ahorrán más de la mitad del presupuesto. Esto aplica para city tours, visitas guiadas a ruinas y Machu Pichulonco. Para las ruinas, sin contar Machu, se compra un boleto turístico, que sale a $25.000 (50 dólares) circuito completo, y la mitad medio circuito. Yo compré el medio e hice todo por mi cuenta.

Cusco/ Perú - Ruinas/ Cusco/ Perú

Se toma un combi rumbo a "Cristo Blanco", una estatua parecida a la de Cochabamba pero más chica (oye, ¿quién era ese tal Cristo al que todos le hacen estatuas? parece más famoso que Los Beatles). Después se toma otro con destino a "El Huerto", y pafff, nació Chocapic... te deja a precio de chaucha en medio del circuito de ruinas.

Puca Pucara: Lugar de descanso para El Inca (ojo, sólo son 14 incas o emperadores, el resto son gente de las montañas) en donde además se rendía culto al agua. Destaca un riachuelo que los incas dividieron en dos canales más pequeños, de tal forma que si pones dos botellas en esos canales, se llenan al mismo tiempo. ¿ qué tals?

Tambomachay: Tambo o estancia para que el señor inca, que después de todo no era tan cabrón, descansara en sus expediciones fuera de la ciudad incaica. Además era una especie de oficina de contabilidad en donde la gente de las montañas llevaba sus impuestos. A todo esto, los impuestos consistentes en comida y esas cosas se utilizaban para alimentar a las personas que viajaban desde lejos para las celebraciones. Cabe mencionar que en el imperio no había pobreza.

Q´enqo: Templo para el Dios Sol. No recuerdo nada más.

Saqsaywaman: afírmate cabrito! que esta si que es fortaleza incaica. Con una perfección arquitectónica que, como sudaca, te hace pensar ¿ qué mierda nos hicieron los españoles para volvernos tan monos? Lleno de templos, lugares ceremoniales y hasta un observatorio astronómico, este complejo arqueológico no deja de sorprender. Si tu hociquillo aún no queda abierto de la pura impresión, basta con echar un vistazo a los muros hechos con tal perfección, como si Dios y Chuck Norris se hubiesen unido para construirlos. Pero como todo en este continente, nuestros queridos colonizadores españoles se encargaron de destruir en su conquista. Y es que la impecable arquitectura de esa ciudadela fue utilizada como cantera para construir las catedrales que ya mencioné. Se estima que lo visible del centro arqueológico no es más que el 20% de lo que en sus inicios fue. Aparte de todo esto, se sabe que era el centro para la celebración del año nuevo o cambio de estación, en donde miles de gente de las montañas acudían cada año. Y si aún no se sorprenden con la importancia de este lugar, cabe recordar que fue escenario del último alzamiento inca en contra de la invasión española.

Nuestro guía en esa oportunidad fue un muy bien documentado descendiente Inca, que además nos contó un peculiar episodio que vivió con unos turistas españoles, que defendiendo lo indefendible trataron de justificar la masacre colonialista vivida en el Cusco. Eso pasa cuando no se sabe en que momento agachar el moño.

Cusco/ Perú - Valle Sagrado/ Perú

Y de vuelta en el Cusco, tomamos otro lujoso combi con destino a la ciudad de Pisac; pequeño pueblo que conserva su estructura incaica, además de ser conocida como la puerta para el Valle Sagrado de los Incas. Nos llamó la atención el enorme mercado artesanal, que copaba casi toda la extensión del pueblo. Aparte de todo, sigue siendo un pueblo con su estructura bien mantenida, y unas ruinas que no visitamos, pero que de haber contado con el boleto turístico lo hubiéramos hecho.

Bonus Track: Un turista italiano, que no hablaba ni wea de español, negociaba con una mamita local. Escucho que le dice "niovienta sioles", a lo que la mamita responde, de forma sumisa y bien asustada; "pero si vale 200", "¡nioventa!" repite medio enojado. La mamita, roja y con evidente pena, no se ve en otra alternativa más que darle lo que el turista pedía. Al rato veo al mismo turista apuntando con una enorme (y costosa) cámara fotográfica a una pequeña niña del lugar, casi metiéndole el foco dentro de la boca. En eso, el tipo le decía (medio choreado) "move la manio, la manio" para que saludara a su invasora foto. Ante esto, me acerco, tomo la humilde cámara con la que viajamos y comienzo a sacarle fotos al turista. Este se para enojado y me levanta la voz, lo quedo mirando y le doy un sol de propina. Le digo "Tips, for the photo". Y así mismo era como los españoles violaban a las niñas indígenas... claro que ahora lo hacen con una cámara... y es legal...

Apretamos chala hasta Ollantaytambo, un requetecontra hermoso pueble incaico, con pequeñas calles rodeadas por muros de piedras, a las faldas de dos cerros coronados por antiguas ruinas incas. Nos ubicamos en un pintoresco hostal en medio del pueblo, en donde la vista era tan buena, que incluso sentado en el water podías ver las ruinas, yo le dije al administrador que podía instaurar el "Water Turismo", no me tomó muy en serio.

Cocinamos papas doradas y nos (me) tomamos (tomé) unos rones. Al otro día hicimos una conflictiva caminata de 3 hrs hasta las ruinas de Pumamarca. Digo conflictiva, porque sin querer queriendo llevé engañada a mi compañera, quien nunca imaginó que el paseito consistiría en caminar sobre montañas. A la vuelta del paseo teníamos mucho tiempo antes de tomar el tren hacia Aguas Calientes (Machu Picchu pueblo), así que nos compramos una botella de vino chileno y nos sentamos afuera de la estación a conversar. Lo que pasó luego es tan re loco que, en vista de lo extenso de este post, dejaré para otra ocasión.

Hasta la próxima. Yo por ahora me quedo en la calurosa, aunque no muy soleada, playa de Mancora, en donde el paisaje y el lugar no son la gran cosa, pero los precios y el clima juegan a nuestro favor. Hasta la próxima!!




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