Mochileando por Bolivia, parte II




Desde ayer dejé las tierras Bolivianas y me adentré (como lo hice hace 4 años) en el Perú.

Mi estadía en La Paz fue bastante interesante, entre recorrer sus caóticas calles, visitar alguno de sus museos y hacer el famoso "camino de la muerte", hasta la ciudad de Coroico en los Yungas.

Podría escribir eternamente sobre la importancia y trascendencia de este hermoso país, que lamentablemente figura como el más pobre de nuestra región, pero de pobreza económica solamente, porque su riqueza está en lugares en los cuales los indicadores internacionales no pueden llegar.

Lo mencioné en mi post anterior, pero me parece necesario reiterarlo; la historia de la ciudad de Potosí parece ser el fiel reflejo de lo que ha pasado en este país, y no sólo eso, sino que también en todo nuestra Latinoamerica. Es que el saqueo realizado en aquella próspera y rica ciudad es una constante que aún, en estos tiempos modernos, nos acompaña en nuestro continente. Parece muy lejano aquel sistema de trabajo minero llamado la Mita, en donde se esclavizaba a sus trabajadores, en busca de llenar arcas externas, que en un tiempo sirvieron para financiar la opulencia de parásitos eclesiásticos y nobles de una España que parece repetir su historia (en su actual crisis). Pero si nos damos cuenta, ese saqueo extranjero está cada día más presente, especialmente en países hijos de Friedman y su bandera yankee, como los es nuestro Chile.

La mayoría de los bolivianos reconocen el avance de su presidente indigenista, Evo Morales, quien inéditamente recibió el poder máximo de su país,. luciendo un grueso rostro indígena, muy diferente a la seguidilla de saqueadores europizados que lo antecedieron en el poder. Por otro lado, los mismos que lo aceptan, reconocen que su agenda estatizadora ha limitado el desarrollo de su país. Y es en esta parte en donde mis neuronas parecen sacar chispas, porque al ver la absoluta precariedad de la minería potosina, la limitada explotación de minerales en el sur de Bolivia, y sus altos índices de pobreza extrema (43% en ciudad y 64% en campesinos), me surge la eterna pregunta de qué tan maligno es un poco de capital externo para apoyar a un estado que se hace responsable de su gente y su riqueza. Me queda la duda, aún más al escuchar el disurso de día de fiestas patrias de don Evo (con su plan proyectado al 2025).

También, a modo de conclusión de mi viaje boliviano, quiero hacer mención al espíritu colonialista e imperialista con el que los miles de turistas europeos invaden estas tierras, Mis neuronas no paran de sacar humo, porque en esa misma linea me cuestiono mis reales intenciones en estas tierras, ya que acepto que si bien soy un sudaca como todos nuestros hermanos sudamericanos, me presento con esa misma intención de invasor foráneo con que los nórdicos personajes del antiguo mundo copan cada rincón de estas andinas tierras.

Reflexiones que el viaje irá concluyendo.

La Paz/ Bolivia - Yolosa/ Bolvia (camino de la muerte)

Es una ruta internacionalmente famosa, tanto así que en el History Channel hay un programa que se llama "Rutas mortales, Andes" y se trata de camioneros que desafían este arduo camino. Con una historia peculiar, así como todas las cosas en Bolivia. Se trata de un camino de 80 km que une a La Paz con la región de los Yungas, algo así como la entrada al amazonas Boliviano, Su historia se remonta a los años 30, en donde prisioneros paraguayos provenientes de la guerra del Chaco trabajaron esclavizadamente para construir esta ruta (irónico, ¿verdad?). Su peligro es tal, que al año se registran más de 200 accidentes y casi 100 muertes. Registros también mencionan que desde el 2002 han muerto 14 turistas en su descenso, eso queda claro al ver las múltiples estrellas de David y escritos ebreos que mencionan la muerte de turistas israelitas (pequeñas blancas palomas).

La cosa es que hace unos años se construyó una nueva carretera, sumamente cachilupi, por otra ruta, así que el antiguo camino quedó como ruta pintoresca y turística, preparada para excursiones ciclistas, claro, a la bolivian way!

Sacando mi colita de rata, regatié como pude hasta lograr un buen precio para hacer la ruta. Listos y dispuestos comenzamos un descenso de más menos 60 km, en donde se bajan 2600 msnm. Desde un frío y andino clima, hasta lo más tropical que podíamos esperar. Ruta peligrosa, con quebradas de 500 mts y cascadas que bañaban el camino, haciéndolo más complicado aún. Cabe mención del estoismo de mi compañera de viaje, que no aflojó el pedal ni sucumbió a la presión del resto del grupo, que la aventajó por unos cuantos kilómetros de distancia (chan).

Volvimos desde Yolosa, punto de término, hasta La Paz, carreteando en la combi junto a los guías. Yo llegué bastante doblado, después de la curaora chela de 7º y de los cortitos de alcohol puro.

La Paz/ Bolivia - Puno/ Perú

El viaje fue bien incómodo,  y no era por el bus o la ruta pesada; sino porque nos embarcamos en un bus turístico, en donde se mezclaban los abundantes diálogos en mil lenguas extranjeras y el desagradable acento cordovés de unos argentinos con delirio de florerito de mesa. Amigos míos, confieso que temo estar sufriendo de xenofobia aguda... espero que el viaje me sane...

Llegamos a la ciudad de Puno, a las orillas del Titicaca, el lago en altura más grande del mundo, además de ser cuna del folklor peruano. No tengo más datos interesantes, pero prometo investigar y contarles, en verdad me pregunto por qué existe una ciudad puerto como esta, a orillas de un lago cuya actividad es netamente artesanal. Misterio que en el próximo post les contaré.

Un abrazo para todos, mañana me embarco hacia Amantaní, intentaré traerles algún detalle interesante, algo un poco más extenso que decir "uy que linda la islita y la gente con sus ropitas, me saqué muchas fotitos". Saludos!

Comentarios

  1. ajjajaja espero ver esas fotos pintorescas son gorrito y todo ajajaj justo pensaba en eso... no morirás bodoque, ya eres imortal. te abrazo :)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares