Mochileando por Perú... Lago Titicaca
Puno/ Perú - Isla de los Uros/ Perú
Ya conté sobre mi viaje de mierda en medio de un gentío extranjero, mediante el cual llegué a la antigua y costera (costa del Titicaca) ciudad de Puno, y como también les prometí, averigüe un poco más sobre este lugar. Se trata de una ciudad fundada a mediados del siglo XVII, que surge en sus inicios como un pueblo habitación para los españoles, que lo usaban como ruta comercial, aprovechando la costa del lago. Antes de esto, fue cuna del máximo apogeo de la civilazación Tiahuanaco, lo cual queda en evidencia al recorrer la isla Amantaní. Sobre esto último quiero reflexionar brevemente sobre algo; en mi primer viaje a Bolivia, en el 2007, tuve la posibilidad de visitar la histórica ciudad de Tiawanaco en las cercanías de La Paz. Recuerdo que lo que le sorprendió a mi ingenua, estúpidamente y adolescente mentecilla, fue lo simple y poco ostentoso del centro arqueológico, y de paso pasó inadvertido todo el contenido y trascendencia de aquella ciudad cuna de la más importante civilización preincaica de Sudamérica. Esto lo menciono porque a mi parecer la importancia que se le da a los principales centros turísticos de nuestra región ( o del mundo) parte de una relevancia estética de los lugares, y no de su carga histórica o importancia real. Esto queda bien claro al visitar centros turísticos como Machu Picchu, que al lado de otras ciudades incaicas, carece de real importancia histórica (ejemplo de ello es la menos turística Saqsaywaman y la mencionada Tiawanaco).
Ya volviendo al tema; debo mencionar que las agencias turísticas caen como aves de rapiña sobre sus presas, indefensos turistas cegados por su desorientación y la puna (mal de alturas), cuyo nombre, me imagino, proviene de la misma ciudad que hoy nos convoca. Los circuitos clásicos son hacia las islas flotantes de los Uros y la isla Taquile, famosa por su arte textil. Menos turística es la visita a la isla Amantaní, a 4 hrs de la orilla del lago. Y sobre las agencias, debo mencionar que es muy sabido que estas realizan abusadores tratos con los habitantes de las islas, en donde cobran en cientos de dólares a los turistas, pero pagan a míseras chauchas a los indígenas que hacen patria en medio del Titicaca. En ese contexto fue que nos acercamos al puerto de la ciudad e hicimos trato con una embarcación (les dicen "colectivos") manejada por pobladores de la isla Amantaní, que en un precario español (ellos hablan quechua) cerramos trato por 30 soles ($5.500) ida y vuelta, recorriendo Los Uros, Amantaní y Taquile.
El siguiente día, previo a embarcarnos, compramos algunas verduras y frutas para llevar como regalos a los lugareños de la isla Amantaní, ya que para ellos comer fruta fresca es un lujo. Además aproveche de comprar unas chelas, como regalo para el pequeño Mario.
Isla de Los Uros, primera parada del barco, luego de navegar por unos 20 minutos. Se que muchos han visitado este lugar, las famosas islas flotantes, y que se han asombrado por su forma de vida... yo, respetando a sus habitantes, sólo diré una cosa (que además es compartida por Lonely Planet); HORRIBLEMENTE TURÍSTICO. No cabe otra opinión.
Isla de los Uros/ Perú - Amantaní/ Perú
Seguimos marcha hacia Amantaní, y aprovechando el calor, desenfundé una lata de Cuzqueña y la compartí con mi nuevo amigo Don Andrés, quien habita en la isla a la cual nos dirigíamos. Aprovechamos de conversar sobre muchas cosas, respecto a su querida isla. Voy a destacar un par de ellas, atención: sus habitantes viven a base del cultivo de consumo de quinua, papas y maiz, no comen carne, no tienen estres, no tienen autos y viven hasta 105 años en promedio. Eso último me lo dijo un Don Andrés de cara juvenil y que tenia 44 años. Como médico que soy, y que se me está olvidando, le pregunté por la asistencia sanitaria (claro que en palabras más simples) y me respondió que todos son muy sanos y que no la necesitan; por ejemplo, el fue el partero en el nacimiento de sus 5 hijos (3 de ellos en la universidad, ¿que tals?), sin tener problemas perinatales ni nada por el estilo. Eso me hace pensar en el 96% de cesareas programadas en las clínicas privadas. Ya de amigos, nos invitó a compartir hospedaje en su casa; una hermosa casita en la punta de uno de los cerros de la isla, en donde compartimos junto a sus hijos (que viajaron por el fin de semana) y su esposa, la señora Rufina. Al instante nos invitó a quedarnos hasta el domingo (era miércoles... se rumoreaba) para celebrar un típico casorio en la isla, como invitados de honor. A mi la panita me llegó a retumbar cuando escuché su invitación, pero el viaje es largo y los destinos muchos (frase refrita), por lo que solo nos conformamos con pasar una noche junto a la familia.
La isla Amantaní es un lugar de no creer, la gente vive a un ritmo ajeno a todo tiempo. El turismo, cada vez más creciente, parece pasar de forma tangencial por sus costumbres. Pese a que en la punta del Pachatata (cumbre ceremonial Tiahunaco) esté plagado de turistas habidos por sacar fotografías, la gente a las faldas del cerro sigue como si nada. Comparé la actividad turística con el cultivo de choclos, ya que si bien esto significa un importante ingreso económico, no les revuelve las costumbres ni les quita el sueño.
Isla Amantaní/ Perú - Isla Taquile/ Perú
Luego de una noche junto a la familia, descendiente de Tiahuanacotas, nos volvimos a embarcar rumbo a la mucho más turística isla de Taquile, previo a pagar los 30 soles p/p por el hospedaje, sumado a los regalos consistentes en frutas y verduras frescas que les llevamos desde Puno ( nos dateamos y supimos que para ellos comer fruta es casi un lujo). En nuestro siguiente destino nos dedicamos a recorrer de lado a lado la pequeña y bien poblada isla de Taquile, cuna de grandes exponentes del arte textil, lo cual se dejaba ver en las enormes cooperativas textiles que se agrupaban en torno a la turística plaza principal. Dar más detalle de como viven los taquileños sería bastante atrevido, en vista de nuestra ultra turística y corta visita a sus tierras.
Isala Taquile/ Perú - Puno/ Perú
Ya al medio día retornamos rumbo a la ciudad de Puno. Al menos yo nuevamente (al igual que hace cuatro años) volvía con una sensación de historia inconclusa con respecto a la hermosa isla de Amantaní; ¿significará que debo volver una tercera vez, o que algo ha quedado por concluir? eso no lo se, pero si tengo claro que las enseñanzas de aquellas sabias personas son enormes, y que los miles de ojos turistas (no me excluyo) son incapaces de apreciar. El viaje continúa, pero los destinos se pueden cruzar dentro de su eternidad.
De regreso tomamos bus con destino a la ciudad de Cusco. Las aventuras y los datos interesantes que vivimos y descubrimos en esta ciudad los revelaré más adelante, así que atentos, para que descubran en que líos nos metimos. Un abrazo, y será hasta la próximo!
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