Mochileando por España 2017. GALICIA; La Coruña y Santiago de Compostela




- Antón, te vendo un auto?
- Anda Paco! Y yo para qué quiero un auto vendado?

Una vez superadas las risas que causó este clásico chiste de gallegos, voy a ponerme serio y explicar algo respecto a la organización territorial de España, para que entiendan a qué me refiero cuando hablo de País Vasco, Castilla, Andalucía, etc.

España está dividida en 16 regiones autónomas. Esto, a diferencia de países tercermundistas (como uno angosto y largo que conozco) busca descentralizar y empoderar a las ciudades y sus regiones. Mucho bla bla y poca contundencia; lo central es que existen regiones de España que, incluso, por miles de años han tenido su propia historia y tradición. Una de ellas es Galicia.

Situada al noreste de España, en una zona conocida por los romanos como Finisterrae, o sea el fin de la tierra, Galicia impresiona al momento de acercarse a su territorio. Una geografía escarpada, mucha lluvia y un mar bravo y amenazante, y si a esto le sumamos los mejores mariscos de la península ibérica, tenemos flor de destino.

Bilbao - La Coruña, España

Intento presumir mi organización y rebusque en este viaje, sacando pasajes y alojamientos a fracciones del precio original, pero en este trayecto fallé cual Carlita Ochoa de concejal. Compramos bus en la Empresa Alsa, 55 euros por 11 horas de viaje. Menos Pavarotti y más Vivaldi pa la otra, así podría haberlo sacado a 20 euros si lo compraba con antelación...

La  costa de Cantabria

Me voy a hacer el bonicho y les contaré algo sobre Cantabria, pero advirtiendo que pasé raudo y veloz en bus. El asunto es que esta región está en la costa norte, uniendo el País Vasco con Galicia, viene siendo una pasarela de paisajes increibles y pueblos detenidos en el tiempo. El mar siempre violento... se acuerdan que le tengo fobia al mar? El norte de España ha ayudado a nuestra reconciliación, como los  musulmanes con judíos o católicos y homosexuales.

La Coruña, Galicia. España.

Un puerto situado al fin de la tierra, tanto así que los romanos, antes de que se supiera que la  tierra era redonda y de la invención de la pizza romana, construyeron un enorme faro; la famosa Torre de Hércules, para evitar que los barcos cayeran al abismo del finisterrae. Ahora el faro se alza como reliquia, en medio de un precioso parque a la orilla del mar, que resultó no tener monstruos submarinos, si no sabrosos mariscos, que el tío Mario no dudó en probar hasta hacer flamear la pelusa (finito).

Otro imperdible es la plaza María Pita. El lugar está bien, pero la historia se roba la película. Atención: en el siglo XVI el pirata Drake invadió Coruña. María Pita no estaba ni a un metro con aguantar que los ingleses, mediados por Drake, se salieran con la suya, así que, cara de palta, agarró la bandera inglesa y con el mástil atravesó y se piteó al alferez al mando del ataque. Los soldados desmoralizados, apretaron cuea y se fueron a Inglaterra a tomar té y comer pescao con papas fritas (comida tipica inglesa... en serio). Bueno, de eso último no hay evidencia, pero en la plaza que les cuento hay una estatua de María Pita con el mástil, lista para hacer un anticucho de pirata inglés. ¿Qué tals?

AIRBNB no nos falló y nos alojamos en un apartamento full equipo, por 40 euros. La gracia es quedarse al lado de la plaza, en el casco histórico. La comida gallega es barata y abundante, así que bien. La ciudad es grande, pero tiene autobuses que funcionan como reloj, 1,3 euros el pasaje.

Torre de Hercules, mar violento, mariscos por montones, heroínas que atraviesan ingleses con su propia bandera (metáfora), y una ciudad gallega enorme, pero tranquila.

Santiago de Compostela, Galicia. España.


El tren desde La Coruña se demora 40 minutos y te deja más o menos cerca del centro. El viaje cuesta 6 euros.

Santiago de Compostela es la capital de Galicia, y Brasilia es la capital de Brasil, pero no por eso hay que visitarla. Entonces, dinos tío Mario, ¿por qué ir a Santiago de Compostela?.

Es una ciudad que existe desde hace 2000 años, pero hace 1000 se hizo famosa porque se encontraron, presumiblemente, los restos del apostol Santiago. Puede que haya sido una jugada de marketing, pero lo que ocurrió fue que se construyó una enorme catedral sobre la tumba del apóstol. El papa de la época indicó que todo hombre que peregrinase hasta la catedral sería acreedor de la Compostela, algo así como su libertad. Recordar todo eso de los feudos y esas cosas que, fruto del alcohol y las comidas ricas en grasas saturadas, he olvidado. Así nace el camino de Santiago, del que les hablé en el post anterior.

Bueno, he de repetir mi condición agnóstica, pero si hay algo en lo que sí creo es en la fé y en la deboción. El asunto es que el clima emocional de la catedral y todo el complejo que la rodea es francamente conmovedor. Y así como me reconcilio con el mar, ocurre lo suyo con el componente humano de la fé. Ojo, que sigo agnóstico.

Siempre llueve en Galicia, pero está bien, porque eso realza los colores y la textura de una arquitectura que me recuerda a la de Cuzco, guardando todas sus proporciones.

Una ciudad preciosa, con uno de los cascos históricos mas conmovedores que he visitado. Otro tema es la comida, que en galicia siempre es deliciosa y abundante. Mención especial a las tapas gratis, que volvieron en gloria y majestad.

Conclusiones

Al final de la tierra, con un mar violento, con una historia de miles de años y una carga emocional bastante especial. No es un destino que uno piense al llegar a España, pero al menos yo estoy casi seguro de que vuelvo para recorrer el camino de Santiago.

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