Mochileando por España 2017: CATALUÑA. Barcelona y Gerona




Cataluña ha sido tema durante los últimos años. Son muchas las razones para hablar de las tierras catalanas, su cultura, sus costumbres, sus lugares, su comida. Pero ha sido la polémica en cuanto a su idependencia del resto de España la que la ha centrado en el debate nacional e internacional.

Haré un repaso histórico sobre Cataluña, pensando en el lector culto cuyo cerebro se regocija al leer mis doctas letras. Al lector que le atraen los relatos de chicherías, selfies y fotos panorámicas (incluyendo visita al Camp Nou), se le ruega saltarse el siguiente párrafo.

¿Se acuerdan de los vascos y su historia de miles de años? Bueno, la historia de los catalanes es más reciente, digamos que unos mil años, así por ser. Lo interesante del asunto es que la cultura catalana se perdió en eso del siglo XII por culpa de casorios entre reyes y reinas que no tenían ni pito que tocar, comodatos truchos y cheques sin fondo. Pero en eso del siglo XIX se busca una reconquista de la tradición catalana. Las cosas iban a todo ritmo, incluso se estaba retomando el catalán como lengua autóctona, hasta que paff, Franco El Gorila se echa Cataluña al bolsillo y se pasea a los independentistas. Incluso prohibe el catalán como lengua. Muere Franco, se hace una nueva constitución y el fascismo  se va a la mierda (o no?).  Actualmente el movimiento por la independencia de Cataluña tiene tanta fuerza que ha logrado algunos cambios ornamentales en la constitución. La oposición no está ni a un metro en dar independencia a Cataluña, la razón; es la región española que más ingresos genera al país. Tío Mario, ¿que opina usted?  Creo que los movimientos ciudadanos que se unen por una causa son los que generan grandes cosas, y este tema moviliza a toda la ciudadanía catalana.

Ya muchachada, terminado el momento histórico político volvemos a las selfies, los plataches y las comparaciones gratuitas.

Barcelona, Cataluña. España.

Respecto a eso de la cultura catalana y sus tradiciones, se podría decir que Barcelona es el peor lugar para enterarse de eso. No me malinterpreten, Barcelona es un lugar que está increíble, pero es más bien una ciudad policultural, que por razones que superan al turismo, se ha llenado de los más variados ciudadanos del mundo mundial.  ¿Banderas catalanas? Una que otra, pero digamos que hay sectores en que los catalanes y españoles son minoría. Luego de tanto cucharear, vamos directo a la papa.

El aeropuerto de Barcelona está comunicado por el metro, usted compra boleto especial de aeropuerto a 4,5 euros y luego de ingresar lo guarda, no vaya a ser tan huaso como pa botarlo, se lo van a pedírselo a la salida. Ojo piojo, que el metro combina en algunas partes con trenes urbanos , y esos no están incluídos en su boleto, no sea como su humilde servidor  que pagó tres tickets para hacer un viaje ( hueón hueón). El metro en Barcelona está bastante bien y llega a todos los lados de interés, tambien llega a lugares sin ninguna cosa que ver, si es que quiere perder el tiempo. Nos quedamos en el centro mismo, barrio El Raval, que junto al barrio gótico y Rambla, son el epicentro ondero de Barcelona. Todo queda cerca.

Hay mucho que ver, tanto que el viajero inquieto llega a sentirse impotente, indefenso, indeciso, inconsistente, incoherente, indecente e incólume. Çuando se llega a la ciudad, con cara de Bambi en el matadero, uno podría irse por lo dulce y comprar las múltiples tarjetas y promociones para visitar TODO durante la estadía. Pero la verdad es que ni Shakira en bicicleta ha recorrido todo Barcelona (mientras Piqué pichanguea con Messi). Yo recomiendo irse piola y definir qué cosas se quieren ver o visitar. Yo voy a decir lo que hice, si les gusta bien, si no, pueden irse a la mierda.

La Rambla: es una avenida no muy larga, que tiene un paseo peatonal en que un par de estatuas humanas hacen lo suyo. Al final de la avenida hay una estatua inhumana de Cristóbal Colón apuntanto hacia América; es la plaza Colón, en tributo al artífice de uno de los genocidios más grandes de la historia. ¿Vale la pena el paseo de La Rambla? No ¿ Vale la pena la estatua de Colón? Ni cagando. ¿Qué hueá vale la pena, entonces? El Mercado de la Boquería.

Mercado de la Boquería: los entendidos pensarán que caí en alguna trampa atrapaturistas, pero debo decirles que estoy consciente de que ningún barcelonés va a comprar mariscos o frutas a ese mercado. Sin importar a quienes está enfocado, se trata de un mercado en el que, mirando sin  tocar ni menos comprar,  uno puede apreciar todo tipo de productos de la gastronomía española  como si de un museo se tratase. Lo recomiendo como un paseo para estimular los sentidos (menos el del gusto, porque es muy caro comer).

El barrio gótico está bien, y su catedral le hace justicia. Las calles del centro histórico son pintorescas y tienen lo suyo, pero no me voy a parar en las manos y hacer malabares para motivarlos a recorrerlas. Pero por otro lado, la arquitectura de Antoni Gaudí y en especial la Basílica de La Sagrada Familia es hiper super increíble, me paro en las manos, hago volteretas y le cocino un pie de limón y luego de 25 orgasmos sigo escribiendo.

Templo Expiatorio de la Sagrada Familia: Si el nombre les genera escalofríos, cuando la vean se van a mear.  Y es que la arquitectura modernista de esta basílica hace que las catedrales góticas parezcan mediaguas, con todo el respeto que se merece Notre Dame... y las mediaguas. Voy a ponerme latero otra vez y contaré cual fue el rollo de Gaudí, arquitecto ideólogo que diseñó tan increíble construcción.

Antoni Gaudí y el templo: era el año 1880 y a alguien se le ocurrió hacer un templo en Barcelona, la razón... da lo mismo, querían hacer un templo ostentoso para impresionar a Jesús.... sí, me refiero a ese chascón, carpintero, amigo de putas y vagabundos que, según el catolicismo de la época, gustaba de las catedrales lujosas. Gaudí no estaba contemplado al inicio,  pero agarró papa y aprovechó de tirar su rollo modernista, que ya hacía de las suyas en Barcelona (varios palacios y el parque Guell, que aún son destinos turísticos). El proyecto era tan ambicioso que si me pongo a pensar no puedo si no creer que Gaudí tenía algo esquizotípico, esquizoide e incluso asperger. Es que el socio pasó su vida entera entregada a la labor de diseñar toda la enorme basílica, incluidos sus muebles eclesiásticos. Podría haber vivido lujosamente como otros artistas españoles famosos de la época (Picasso, Dalí), pero vivió pobre, humilde y entregado a una labor que él sabía no vería concluída en vida. Él mismo dijo que serían varias generaciones las que trabajarían para concluir la labor, y así ha sido hasta la fecha, ya que la basílica aún, luego de 120 años, está en construcción. Para que se hagan una idea y no se pogan a pelar, El Sagrado Corazón de París tardó 300 años en ser construido. Lo bueno es que el término de la Sagrada Familia se proyecta hacia el 2030, o sea nosotros la veremos finalizada.... bueno, a menos que alguien de 90 años me esté leyendo.

La entrada cuesta 18 euros, los cuales son destinados a la construcción de la basílica. Se llega en metro o a pata  o en bici, dependiendo de la motivación, la cosa es que no está tan lejos del centro. Personalmente creo que es lo mejor de Barcelona, pero es mi arrogante opinión.

¿Qué más ofrece Barcelona? Hay de todo, pero  a lo relatado yo le agrego un paseo en bicicleta por la Barceloneta, una preciosa playa y, además, ir a un partido al Camp Nou.

Camp Nou: Si en Santiago de Compostela fui a misa sin siquiera creer en Dios, fijo que voy a ver al Barcelona sin que me guste el fútbol. La diferencia es que en el estadio vi a Messi meter un gol, pero en la catedral no vi a  nadie transformando agua en vino. La gracia me salió 17 euros y vale la pena más que la conchesumadre.

Barcelona es una ciudad cosmopólita en donde se pueden visitar y hacer muchas cosas. Pero si les interesa la cultura catalana, yo descartaría este destino y elegiría otro, por ejemplo Gerona.

Gerona, Cataluña. España.

Sin exagerar, en la mitad de las ventanas se dejan ver banderas de Cataluña. Todo, pero todo  está en catalán. La gente habla, viste, se mueve y vive de otra forma. ¿Estoy en España? No, mi querido amigo de corazón franquista, usted está en Cataluña.

Es una capital provincial de unos 100 mil habitantes. La multiculturalidad queda en los turistas que recorren su casco histórico y visitan su catedral, porque sus habitantes son verdaderos catalanes; esos que son más parecidos a los franceses que a los españoles y que, definitivamente, son lo opuesto a los andaluces.

Si les interesa conocer Cataluña, maravilloso. Si les interesan las calles antiguas y las catedrales que aparecieron en Juego de Tronos (sí, en donde Sersei se paseó en pelota), maravilloso. Si les interesa comer barato y delicioso, maravilloso. Se los digo porque yo sé que Barcelona pareciera ser la joya de Cataluña, pero no pasa na.

Está bien conectada con Barcelona, pero obvio que usar Blablacar es más barato y más buena onda  porque sirve para hacer vida social. Alojamiento en el Airbnb más cuico que nos ha tocado, dentro de los 40 euros. Nos tocó el fin de semana de Gerona 10, o sea, todos los lugares con ofertas a 10 euros. Flor.

Conclusiones

Barcelona es un destino que se debe considerar en los itinerarios por España, cada cual tendrá sus razones, pero yo me la juego por la arquitectura de Gaudí y en específico La Sagrada Familia. Pero como Barcelona es una ciudad del mundo, si se busca conocer Cataluña, Gerona es una excelente alternativa.

Y aquí finaliza la ruta por España. Atentos a lo que ocurre en Francia. Un adelanto; ratones en el río Sena.

Comentarios

  1. Lo leí y pude imaginarme todo...jajajj...
    Me reí de las ridiculeces tb
    Un abrazo Marito, que sigan teniendo una experiencia bacán

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  2. Lo leí y pude imaginarme todo...jajajj...
    Me reí de las ridiculeces tb
    Un abrazo Marito, que sigan teniendo una experiencia bacán

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