Mochileando por Ecuador, segunda parte




Ecuador es un país que pasa por varios cambios estructurales e impresiona que es por el giro político que ha significado tener a un presidente progresista como lo es el economista Rafael Correa. Sin ir más lejos, este mismo mandatario fue el que, una vez asumido el poder, redactó una nueva constitución  para su país, ratificada democráticamente en el 2008, y que, en un acto de humildad política, obligó a realizar nuevos comicios para continuar su propio mandato. Sorpresa,  arrasador triunfo para este presidente, cuya popularidad no se ve empañada, pese al orquestado intento de golpe de hace dos años.

Cada rincón de este pequeño, pero nutrido país, cuenta con la consigna de "Avanzamos Patria", en donde se menciona que cada obra es financiada por la "revolución ciudadana" o por otro lado la "revolución turística". Eso me gustó, porque Correa me hizo sentir como un Che turístico, con Lonely Planet bajo el brazo y luciendo zapatillas North Face.

Así como Perú, Ecuador cuenta con costa, sierra y selva, en donde los tres climas marcan notorias diferencias en su gente y su cultura. Cabe mencionar que el imperio Inca llegó hasta sus tierras, en lo que fue el climax de su civilización, previo al arribo de nuestros queridísimos españoles conquistadores.

Baños/ Ecuador - Latacunga/ Ecuador

A no más de dos horas queda esta ciudad de montaña, que al principio parece un oasis de humo y ruido, pero que al momento de avanzar comienza a revelar sus construcciones coloniales y sus enormes edificios cívicos, cosa que sorprende, pensando que se trata de una ciudad de no más de 150.000 habitantes. Aparte de esto, no parecía revestir mucho más interés, pero es una ideal base para explorar tierras campesinas y escalar o recorrer el imponente volcán Cotopaxi.

Hospedados en el Hotel Santiago, por $7,5 y con la mejor cama que nuestros cuerpos han podido experimentar en todo el viaje, es que nos decidimos a iniciar ruta hacia la laguna Quilotoa y sus antiguos pueblos colindantes.

Latacunga/ Ecuador - Zumbahua/ Ecuador

 La ruta comienza en la terminal de buses, en donde por $1,5 un bus te acerca hacia el pueblo de Zumbahua, en donde por haber sido día sábado, una pintoresca feria indígena nos dio la bienvenida. Pese a no contar con ninguna comodidad, es un lugar ideal para compartir y conocer en estado natural la vida de los indígenas de la sierra ecuatoriana, que a diferencia de nuestros hermanos peruanos y bolivianos, se presentan mucho más abiertos, tanto así que bastaba con cruzar una mirada para que alguno iniciase alguna divertida conversación. Hombres de hojotas y sombrero y mujeres con unas coquetas falditas y tacos, luciendo unos modernos sombreros con pluma al costado, son los que llenaron los rincones de esa alejada feria, en donde (por suerte) fuimos los únicos turistas "invitados".

Zumbahua/ Ecuador - Quilotoa/ Ecuador

Luego se toma algún camión (más barato) hacia la población de Quilotoa, a las orillas de la homónima laguna. Ojo piojo, porque es el lugar ideal para ser "turistiado", con ofertas de hasta $20 por el tramo de 15 minutos, pero si se mezclan bien con los lugareños, no les saldrá a más de $1. La entrada del lago cuesta $2, pagados con gusto, ya que sus ingresos van para las familias del lugar. La gracia del lago es que se encuentra en medio de un volcán inactivo, con un paisaje sin comparación, en donde el visitante es bienvenido (sin necesidad de moverse mucho) por la impresionante vista desde lo alto del volcán, con la posibilidad de bajar hasta sus aguas en un importante descenso hacia su costa. La localidad cuenta con varios restoranes (bien buenos, almuerzo $3) y hostales básicos. Todos quienes visitan el lugar lo mencionan, porque les garantizo que es verdad, HACE UN FRÍO DE RECAGARSE! con un viento que inestabiliza la marcha a cada paso. A sabiendas de lo difícil de la subida desde el lago, nos decidimos a bordearlo por un buen tramo, cosa de descansar nuestros sagrados y sensuales cuerpos. Si llegan temprano (nosotros llegamos pasado el medio día, cuec) pueden emprender marcha por un sendero de 10 km hacia la localidad andina de Chugchilan, en donde pasar la noche parece ser la mejor opción. Por nuestra parte, emprendimos retorno el mismo día, tomando una camioneta ($5) hasta Zumbahua y de ahí un abarrotado bus hasta Latacunga ($1,25 por dos horas de pintoresco retorno).

Quilotoa/ Ecuador - Latacunga/ Ecuador

Como poseídos por el cola de flecha, en un día maratónico decidimos terminar la jornada en la capital del país, Quito, así que emprendimos marcha, en un viaje de dos horas, bordeando el coloso Cotopaxi, quien nos daba la despedida y lamentaba nuestra corta estadía por sus andinas tierras. Mi querido y volcánico amigo, el viaje es largo y los destinos muchos... frase de la cual no me puedo desligar.

Latacunga/ Ecuador - Quito/ Ecuador

Capital ecuatoriana, a unos impresionantes 2900 msnm, dice ser la capital más alta del mundo, pero no se en dónde se metieron los 3600 msnm de La Paz y los 3650 msnm de Lhasa (capital del Tibet, país más alto del mundo, y mi próximo destino, dicho sea de paso), pero como sea, es una capital que debe estar incluida en toda ruta por el andes. Tanto así, que la Unesco la declaró patrimonio de la humanidad, y como yo soy un humano, declaro que es parte de mi patrimonio.

Posee un casco histórico o Ciudad Vieja, además de contar con una renovada ciudad nueva, con el famoso barrio rosa de La Mariscal, lugar en donde nuestros cadáveres fueron a parar, luego de ese interminable día. Un hostal en ese lugar puede salir a unos $5, al estilo mochilero y con un muy buen ambiente para socializar y parrandear, la combinación capitalina por excelencia.

Recorrer sus calles en un día domingo es todo un placer. Parece que para todo ecuatoriano pasear por el casco histórico es una actividad dominguera de recreación. Y no es para menos, ya que partiendo de la plaza principal (plaza Grande) se pueden apreciar todas esas catedrales y edificios cívicos, que no hacen más que opacar a nuestra capital en Chile. Imperdible es el museo de la catedral, en donde las obras de la escuela de arte quiteño abundan, demostrando una interesante fusión entre el arte español y la tradición artística del indigenismo americano.

Un tradicionalmente imperdible de Quito es la "mitad del mundo" a dos horas en transporte público, un viaje eterno para ver una atracción con menos brillo que piso de tierra. Yo planteo que para aumentarle la atracción a ese lugar, podría haber un W.C a cada lado de la linea ecuatorial, para impresionarse al ver que el agua corre para distintos lados en cada hemisferio. Sobre esto les puedo decir que es verdad! lo comprobé estando en Bogotá. Si les gustan las fotos en lugares pintorescos, y les encantaría llegar a casa y decir "mira mami, estoy parado en la mitad del mundo en esa foto", péguense el trayecto, si no, pues no.

Quito tiene mil cosas por hacer y descubrir, pero será por el tiempo de viaje o porque cada vez nos ponemos más viejos, pero disfrutamos de paseos tranquilos, cerveza helada y fútbol de eliminatoria (perdimos 3 -1... tragedia). Una capital tremendamente linda, vaigan vaigan, se los recomienda el viajero, pelado y panzón Tío Mario.

Ahora me encuentro en Bogotá, Colombia, luego de haber pasado 3 días. Les contaré sobre Colombia una vez estemos en el Caribe, por ahora les recomiendo ir a comprar una botella de ron e instalar una hamaca en el patio de la casa, para que cuando narre mi estadía caribeña, no sientan tanta envidia. Abrazos para todos!

Bonus Track:

Recomendaciones en Ecuador:

El clima es muy parecido al peruano, por lo que la vestimenta debe ser similar (costa, sierra y selva). Los precios andan más baratos que en Perú, pero no tanto como en Bolivia. La costa tiene temporada alta en verano, en donde se vuelve un hervidero de gente y los precios suben como el colesterol en mi sangre. Los trayectos más largos son los que unen el sur con la capital, de un máximo de 10 hrs (Cuenca- Quito) y los pasajes son bien económicos siempre ( 5 hrs de viaje por $4), pero como el resto de los trayectos son cortos, los buses no están preparados para cargar equipaje en el maletero, por lo que se vuelve inseguro llevar la mochila abajo, pero como no queda otra, les recomiendo siempre sentarse en la ventana que de hacia donde esté su equipaje, para vigilar cada vez que el bus pare y se abra el maletero. La artesanía no tiene el nivel de otros países andinos visitados, pero si son busquillas podrán encontrar algo interesante. En la costa la gente funciona a una velocidad de lentitud desesperante, les recomiendo recordar que son visitantes, así que a adaptarse nomás. Los buses aman las películas de acción, escuchándolas a todo volumen.... mi consejo es el mismo anterior, pero le agrego unos tapones para oídos.











Comentarios

  1. hola borther soy de barranquilla estoy leyendo tu blogg me parece interesante la verdad me a servido de a mucho pq quiero hacer lo mismo en un año hacia el sur y la ruta que ulizaste me guta mucho si quieres mandame un mnesaje al correo mio fakirodriguez@hotmail.com y dime como areces en face para agredgarte

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